Sobre hombros de pinguinos
A través del tiempo, el hombre ha buscado el conocimiento. En ésta infinita búsqueda se ha topado con muros infranqueables, muros artificiales que evitan y obstruyen el flujo natural del conocimiento y las ideas, muros impuestos por individuos celosos acaparadores de información y recursos, individuos que por medio del poder han sustentado engaños como verdades irrefutables.
Este es un intento más por derribar estos muros, es una fiesta en la que celebramos que el conocimiento es de todos y para todos.
Si basto un “Y sin embargo se mueve” para destruir a las ideas centralistas, tal vez solo haga falta un pingüino que rompa ventanas cerradas