Descubriendo a Vero
Hace 6 años que conozco a Verónica, y aunque la conozco bien, sería un necio si creyera que soy la persona más capacitada para describirla, sin embargo y por fines académicos tratare de hacerlo lo mejor posible.
La vista es la primera en conocerla, es lógico entonces empezar por su físico. Sus ojos y la forma de sus cejas describen a una mujer seria, no es hasta que bajas un poco y encuentras unos labios adictos a regalar sonrisas que revela paradójicamente a una niña alegre.
Dedicada y estudiosa aunque lo niegue. Su mente y sus capacidades siempre me han sido fascinantes, le es muy fácil recordar detalles minúsculos de eventos o fechas, y aun no puede memorizar mi número celular. Su concentración también debe mencionarse, hábil con los números y en el aprendizaje.
Divertida, cariñosa, simpática, interesante. Luego entonces, podría escribir páginas enteras llenas de sus virtudes, algunas que he de decir sea de paso, solo yo he de conocer, pero cualquier estudio merece también una revisión por aquellos valles sinuosos y no muy confortables.
Contradictoria como siempre, al ser una persona tan racional, muchas veces sus sentimientos la vuelven un torbellino digno de temerse. Si algo no le parece lo expresa tarde o temprano, más sorprendente es verla imponerse a opositores generalmente más grandes. Y esto me lleva a otro punto, no le gusta perder.
Tal vez sea siendo este su talón de Aquiles, ya que le gusta competir y la derrota le molesta.
Todas estas contradicciones la vuelven tan compleja que si al final tuviera una sola palabra para describir a Verónica seria simplemente MARAVILLOSA.